"Carod
será a partir de este año responsable de dos áreas estrella: la polÃtica lingüÃstica
y las relaciones exteriores de la Generalitat. En el campo idiomático se enfrenta
al doble reto de conseguir que el catalán no pierda fuelle sin por ello hacer
un feo a los castellanohablantes. En materia de polÃtica exterior, Carod tendrá
que superarse mucho a sà mismo. Costará olvidar la famosa foto con la corona de
espinas que le tomó Pasqual Maragall en Jerusalén en mayo de 2005. Por eso, el
flamante vicepresidente tiene que saber elegir a dónde viaja, anteponiendo los
criterios de fortalecimiento económico a los identitarios, y una vez en el lugar
de destino, comportarse con prudencia, como un verdadero diplomático."Aquest és part del text que justifica la presència de
Josep-LluÃs Carod-Rovira entre els
25 personalitats més influents a l'Estat el 2007, segons el diari
El Mundo. És curiós que el mitjà de la dreta espanyola consideri Carod tan influent mentre aquà molts opinadors es dediquen gairebé dià riament a ironitzar i ridiculitzar la figura del vicepresident de la Generalitat i president d'ERC. Carod apareix en 23è lloc, i per davant seu només hi ha dos catalans:
José Montilla (11è) i
Antoni Brufau (22è). Del President de la Generalitat, la periodista escriu:
"(...) En menos de seis meses,
Montilla ha logrado modificar su propio destino al derrocar a su antecesor, Pasqual
Maragall, y al presidente de CiU, Artur Mas, que ganó las elecciones catalanas
de noviembre, pero no pudo conseguir una mayorÃa suficiente para gobernar. Gracias
a la repetición del pacto PSC, ERC, ICV, Montilla es ahora presidente de la Generalitat.
Tiene mucho que hacer por delante. Para empezar quiere mantener calladitos a sus
socios para evitar meterse en lÃos similares a los que vivió el anterior tripartito.
Sin embargo, le será difÃcil conjugar un discurso no nacionalista para evitar
crÃticas desde Madrid y al tiempo mantener una buena relación con ERC. También
lo tendrá complicado para apostar por el desarrollo económico de Cataluña sin
enfrentarse a ICV por la construcción de nuevas infraestructuras que pueden ser
letales para el medio ambiente. Aún más complicado le será evitar
que CiU le convierta en el blanco de todas sus crÃticas cuando los convergentes
detecten su escasa ambición a la hora de desplegar el Estatut, que la detectarán,
sin duda. Pero, además, Montilla tiene retos personales por delante. Como el de
aprender catalán. O el de tomar algo más de impulso a la hora de hablar en público
o, quizá, el de ganar soltura a la hora de leer los discursos, pues es probable
que a estas alturas ya tenga muy claro que lo suyo no es la improvisación. (...)"
Si consulteu el mateix rà nquing d'
anys anteriors, percebreu una certa davallada d'influència catalana. Carod figurava en sisè lloc el 2006, i baixa. En canvi, Montilla puja d'un any per l'altre perquè era en el 18è. El president de Repsol YPF baixa perquè era al 15è lloc.
Ricard Fornesa, president de La Caixa, no hi figura enguany, però El Mundo el va fer entrar el 2006 en 25ena posició. Del President
Pasqual Maragall, que l'any passat apareixia en 14è lloc, escrivia la mateixa periodista,
Leonor Mayor:
"Maragall puede pasar de
ser un presidente cansado polÃticamente, debilitado por sus socios, por
los partidos españoles e, incluso, por su propia formación, a convertirse
en el presidente que pasará a la historia al haber logrado unas cuotas
de autogobierno y de dinero para Cataluña con las que ni siquiera soñaron
los nacionalistas de Convergència i Unió durante los 23 años
en que se mantuvieron al frente de la Generalitat. Del Estatut depende, pues,
que haya o no Maragall para rato."I aixà va ser. Hi va dependre, i Maragall ja és un cadà ver polÃtic.