
Aquestes paraules pronunciades en el seu comiat per Antoni Bassas me donen peu a la següent reflexió. Per endavant haig de dir que he estat i soc crític amb Antoni Bassas, ho soc per entendre que encara era poc ambiciós nacionalment i que masses vegades la sociovergència tenia amplia cabuda en els seus programes, però reconec ésser un seguidor habitual del seu programa al llarg d’aquests catorze anys. M’ha donat eines per pensar i li agreixo el seu treball i la seva dignitat davant el final d’etapa.
“Pel be del País, espero seguir comptant amb tu.”
Per això tinc la sensació que la seva no renovació ha estat una clara victòria de la crosta, però de la crosta socialista (Joan Ferran i Manel Mas, mai han estat advertits pel seu partit per desprestigiar els mitjans públics d’aquest País) que te afanys de convertir-se en monopoli en el control del poder.
Tinc la sensació que anem cap a un país regentat per mediocritats, per gent habituada al si ministre, veure com ahir cap dels mes de mil delegats del PSC en el seu congrés s’atrevia a ni tant sols abstenir-se en l’informe de gestió del seu Secretari General, demostra que cada cop la política és per qui abaixa el cap i diu si amen a tot. Ni en els congressos del Partit Comunista soviètic o xinès o vietnamita és produïa tanta falsa unanimitat, no és fiable en democràcia, un partit on els seus delegats no és mouen un pel de la fotografia oficial.
Altres professionals de la casa han petit semblants conseqüències, són incomodes per un poder establert, Rita Marzoa ha estat un altre exemple en els darrers anys, tenir un programa d’abast PPCC, avui és un impossible, i més encara quan veus des del sud que els socialistes del País Valencià, es venen el País i des del nord és produeix el silenci.............


: D
Nazi es la contracción de la palabra alemana NAtionalsoZIalistische, que significa nacionalsocialista y hace referencia al movimiento Nazista o Nazismo.
La palabra nazi se utiliza para todo lo que se relaciona con el régimen que gobernó Alemania de 1933 a 1945 con la llegada al poder del partido nacionalsocialista, el autoproclamado Tercer Reich y Austria a partir de la Anschluss,
así como los demás territorios que lo conformaron
(Sudetes, Memel, Danzig y otras tierras en Polonia, Francia,
Checoslovaquia, Hungría, Holanda, Dinamarca y Noruega). La
Alemania de este periodo se conoce como la Alemania nazi.
Fue un término acuñado por el ministro de propaganda del régimen alemán Joseph Goebbels, que lo usó durante uno de sus discursos para referirse a los miembros de su partido, el Nationalsozialistische Deutsche ArbeiterparteiNSDAP) Partido Nacionalsocialista Alemán de los Trabajadores. (
Tabla de contenidos
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1 Contexto histórico
2 Inicio y acceso al poder del nazismo
2.1 De canciller a Führer del III Reich
2.2 Persecución y represión
3 Propaganda
3.1 Uso de la economía como propaganda política
4 Política de higiene racial
4.1 Antisemitismo Nazi
5 Política exterior
6 Claves de la ideología nacionalsocialista temprana
7 El nacionalsocialismo en la actualidad
8 Véase también
9 Enlaces externos
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Contexto histórico
El nazismo es una ideología que surge en la Alemania de los años 20 pero que no alcanzará importancia hasta los años 30, momento en que las duras condiciones de paz impuestas en el Tratado de Versalles (1919) se juntan con la grave crisis mundial del Jueves Negro en 1929. A nivel mundial, las democracias liberales
quedan fuertemente desacreditadas. La situación mundial
parecía dar razones a las reivindicaciones obreras
tradicionalmente vinculadas al marxismo
y socialistas del siglo XIX. La acumulación de la
producción llevó a la quiebra de las empresas, despidos
masivos de trabajadores y la situación se agrava aún
más. En Alemania la situación es más acuciante
aún, ya que a los devastadores efectos económicos se
sumaba la obligación de pagar el tributo de la derrota en la Primera Guerra Mundial,
y el descontento popular ante la injusta situación que
hacía que las calles se llenaran de manifestaciones extremistas
de toda índole, tanto de izquierda como de derecha.
El libro Mein Kampf
Los nacionalsocialistas creen principalmente en la
determinación biológica como factor decisivo en la
definición de las labores que ha de ejecutar un individuo.
Identifican al hombre ario
con el concepto de hombre creador, viril y guerrero. A partir de
allí, le reconocen todos los triunfos de la especie humana. Sin
embargo, también creen en la ciclidad de la historia, como
Spengler, y sostienen que las civilizaciones creadas por los arios
decaían y morían una vez sus elementos representativos se
mezclaban racialmente con miembros de otras razas.
El nacionalsocialismo identifica en la comunidad judía la
antítesis del hombre ario, siempre en lucha con él. De
allí deriva teorías acerca de la existencia de una
conspiración judía para hacerse con el control mundial.
Advierten que muchos de los principales líderes comunistas son
también judíos y asimilan ambos conceptos, bolchevismo y judaísmo,
en una misma cosa. Los nacionalsocialistas o nazis encontrarán
en este colectivo el blanco perfecto de su ira para que el pueblo
alemán descargue toda la frustración ante la
pésima marcha de la economía.
Los veinticinco puntos del NSDAP no varían desde su creación como Partido Obrero Alemán:
expulsar a los judíos, establecimiento y defensa de un
cristianismo positivo, gobierno en beneficio del interés general
sobre el particular, imponer el orden y acabar con el tratado de
Versalles. No obstante lo anterior, existen documentos que soportan
diferentes teorías de gobierno planteadas para establecerse al
final de la guerra e imponer en Europa un sistema de castas basado en
la función de la población
(campesino/obrero-sacerdote-guerrero) bajo la dirección de las
Schutzstaffeln, o SS.
Los principales ideólogos del partido cuando éste llegue al poder ya están allí, (Alfred Rosenberg, Walter Darré, Heinrich Himmler, Rudolf Hess,
entre otros), así como los elementos que lo
caracterizarán también. Una fe ciega en un líder,
Hitler, y un enemigo mortal al que echar todas las culpas, los
judíos. Creyentes con una fe inquebrantable en Hitler que,
curiosamente, harán notar sus animadversiones hacia sus
compañeros de partido compitiendo unos con otros por obtener los
favores del führer cuando éste ostente el poder.
El grupo ya hacía tiempo que llevaba forjando todo un mito en torno a la raza aria.
Un mito sobre sus orígenes, sobre su fuerza y su vigor y, ante
todo, sobre su superioridad respecto a las demás razas. El
nacionalsocialismo resulta una ideología fascista
en la medida en que se caracteriza por dar gran importancia al estado,
a partir del cual se debe organizar toda actividad nacional
razón por la cual se creó el Frente Nacional del Trabajo,
una especie de sindicato de todos los trabajadores alemanes y cuyo
director era el mismo Führer. Tratándose de un gobierno
totalitario, otras características típicas son las de
presentar un fuerte liderazgo de un caudillo supremo, en este caso
Hitler, y por defender un imperialismo
visceral que debe llevar a conquistar los pueblos que se consideren
inferiores. A la pregunta de qué es el nazismo, muchos alemanes
en aquella época respondían: la voluntad del Führer.
Inicio y acceso al poder del nazismo
En 1919, el austríaco Adolf Hitler,
se desempeñaba como miembro de las fuerzas militares de Baviera.
Como parte de sus funciones le fue encomendado investigar acerca de un
naciente movimiento político: el Partido Obrero Alemán.
Una vez convencido de sus principios, se unió a dicho partido
haciéndose cargo del área de propaganda. Un año
más tarde, el partido publicó su programa: Veinticinco
puntos entre los que se contaban el rechazo al Tratado de Versalles, la
aspiración a la unidad con Austria en la "Gran Alemania" y a un
gobierno central fuerte, y la voluntad de reservar a Alemania
sólo para los "verdaderos" alemanes.
Este partido no hubiese llegado a más, probablemente, y se
demuestra en la gran cantidad de partidos de similares creencias de la
época, sin la adhesión de un Hitler idealista y dotado
orador, ni sin el apoyo de los poderes económicos y financieros
que apoyaron su campaña anticomunista.
La agitación comunista en Alemania por aquel tiempo era intensa.
Su fuerte carácter pronto lo lleva a capitanear el partido.
Se adoptaba asimismo un nuevo nombre, el de Partido Nacional
Socialista Obrero Alemán. Nacía así el partido
Nazi, contracción dada por sus detractores, dirigido por el
propio Hitler desde 1921.
Tras encabezar un fallido intento de golpe de Estado en 1923, contra la República de Weimar, Hitler
es condenado a prisión y recluido en un castillo. Una condena de
5 años, de la que finalmente solo cumplió once meses, le
permitió escribir el libro semiautobiográfico Mein Kampf (Mi lucha) que pronto se convierte en el elemento que le faltaba al colectivo, un libro casi sagrado. En él declara firmemente su antisemitismo y su anticomunismo y deja claro que los arios son una raza superior a todas las demás.
El crecimiento del caudal electoral nazi llegaría con la crisis de 1929. Aún sin tener mayoría en el Reichstag (parlamento alemán), en 1933 Hitler consigue ser llamado por los sectores conservadores para ocupar el cargo de Canciller de Alemania.
De canciller a Führer del III Reich
Una vez en el cargo, Hitler decretó nuevas elecciones en medio de una intensa propaganda nazi.
Muy poco tiempo antes de los comicios, el Reichstag fue incendiado.
Entonces Hitler culpó a los comunistas, sugiriendo que el
incendio era el comienzo de una revolución y sembró el
pánico con el objetivo de un mayor caudal electoral.
Finalmente, las elecciones le otorgaron el control del Parlamento,
que poco después aprobaba una ley que establecía una
dictadura a través de medios democráticos. La Ley Habilitante
era en realidad una serie de herramientas jurídicas que le
permitía al Canciller ejecutar todo tipo de actos sin miramiento
a los límites legales y constitucionales vigentes cuando fuera
necesario para mantener el orden en la república. Comenzaba el Tercer Reich, que la propaganda afirmaba duraría mil años.
Hitler, tras la muerte del Presidente Hindenburg,
reunió en su mano todo el poder e impuso desde entonces un
gobierno centrado exclusivamente alrededor de su figura, basado en el
principio del caudillo o Führerprinzip. Según este
principio político, el Führer (Caudillo) quedaba
identificado con el pueblo ("Era" el pueblo), y sólo él
conocía y representaba el interés nacional.
Esta representación del pueblo por el líder era
esencial: no suponía ningún procedimiento de consulta y
delegación del poder. El Führerprinzip, sostenían
sus ideólogos, reemplazaba a un gobierno irresponsable e
impotente (el parlamentario), por otro poderoso y en el que la
responsabilidad recaía en una sola figura. Así, la
voluntad del Führer se transformaba en la ley. La
aplicación de este principio resultó en formas
totalitarias de control y represión, ya que cualquier
oposición a los designios del Führer era, por
definición, antinacional.
El régimen que se implantó ejerció un fuerte
control sobre cada aspecto de la sociedad, mostrando especial
interés en la educación de la juventud alemana. Desde la
infancia, se enseña a los niños a ser duros y a sufrir la
lucha por ser el más fuerte, seleccionando poco a poco a unos
escogidos que irán conformando una nueva élite de
guerreros sagrados (la SS) a modo de una nueva Esparta
naciente y victoriosa. La ciencia tampoco escapa a la influencia de
partido que la utiliza para justificar sus ideas o para buscar nuevas
armas para la guerra que se venía preparando.
El poder de Hitler se consolida la noche de los cuchillos largos
cuando ordena el asesinato de los principales líderes de las SA,
fuerzas de asalto que habían apoyado a los nacionalsocialistas
en su ascenso al poder, y el asesinato de su Jefe, Ernst Röhm en 1934.
Persecución y represión
Hitler aplicó de inmediato la represión contra un
amplio espectro de ciudadanos: judíos (definidos como enemigos
de la nación), comunistas, testigos de Jehová,
homosexuales y todo aquello que se opusiera a la estrecha
definición nazi de la "nación".
La represión la llevaron adelante prioritariamente la SS,
fuerzas paramilitares creadas en 1925 y fortalecidas por el
régimen, y la Gestapo, policía secreta nazi que respondía a las SS, y que contaba con una densa red de espías y delatores.
El terror se ejercía de forma directa: por medio de la
censura, las agresiones físicas, los arrestos y las detenciones
en campos de trabajo.
Propaganda
La teoría nazi sostenía que entre el Führer y su
pueblo existía una armonía mística, una absoluta
comunión. Pero en la realidad, la aprobación y
adhesión del pueblo debían ser logradas. Por eso, la
propaganda fue llevada adelante por Joseph Goebbels desde el
"Ministerio del Reich para la educación del pueblo y la
propaganda", creado en 1933.
La propaganda se desarrolló en varias direcciones. Se
recurrió a los grandes actos públicos, manifestaciones y
desfiles nazis, que escenificaban la grandeza de Hitler y la disciplina
impecable de su ejército; se difundieron políticas de
bienestar (vacaciones, pensiones, etc.) y se recurrió a los
medios de comunicación masiva. Los afiches favorables al
régimen nazi y a su política cultural y racial cubrieron
las ciudades. Los periódicos y libros fueron sometidos a una
estricta censura, y se llevaron a cabo grandes quemas de libros considerados "perniciosos".
El cine sufrió no sólo la censura, sino además
la manipulación. Todas las películas debían
contener algún mensaje pronazi. El propio estado se ocupó
de producir películas documentales de propaganda, utilizando
todos los adelantos de la técnica y arte. La radio se
convirtió en un medio muy importante para el régimen, ya
que permitía que la voz del Führer entrara en los hogares
alemanes, del mismo modo que la propaganda nazi.
La propaganda no buscaba sólo fortalecer la fidelidad al
régimen o el odio hacia los judíos, sino también
difundir formas culturales consideradas propias o saludables para la
nación, identificadas con la raza aria. De esta manera, se
instaba a los jóvenes sanos a casarse, informándoles
previamente de los antecedentes raciales de su pareja, y a procrear
familias numerosas. Las mujeres eran alentadas a permanecer en el hogar
y a dedicarse a la crianza de los niños.
Los jóvenes fueron un blanco importante para la propaganda
nazi. Se crearon instituciones destinadas a la socialización de
niños y jóvenes, como las Juventudes Hitlerianas.
En ellas los jóvenes recibían una cuidadosa
educación física y adoctrinamiento político. La Liga de Muchachas Alemanas
formaba a las niñas para sus futuras tareas en el hogar,
mientras los niños aprendían destrezas militares. No
obstante lo anterior, un gran número de mujeres también
hizo parte de las Hitlerjugend.
Uso de la economía como propaganda política
Para Hitler, su régimen había restablecido la
"primacía de la política", a la cual debía
someterse la economía del Tercer Reich. Así, hasta 1939,
las demandas de los industriales (de menores costos) se enfrentaron con
la necesidad de la legitimación del régimen, dotando de
cierto bienestar a los trabajadores. Las competencias nacionales de
destreza en el oficio, o el lanzamiento de Volkswagen -el auto del pueblo- fueron claros ejemplos de esta obra social del Tercer Reich.
Las políticas socialistas de la Alemania nazi sólo
pudieron hacerse compatibles con el gasto en armamento a costa de un
enorme déficit público (que se acumuló año
tras año desde 1933) y de un control de precios y salarios
policíaco, que provocó todo tipo de distorsiones e
ineficiencias económicas.
Ver:Prora
Política de higiene racial
Los nazis instauran también el control reproductivo de la
sociedad alemana. Es imperiosa la necesidad de crear nuevos arios y de
sacar de la circulación aquellos que presenten defectos en nombre de la higiene racial, promoviendo la eugenesia y recurriendo a la eutanasia
si hacía falta. Así mismo, se buscó la
fecundación de todas las alemanas de buena sangre por parte de
la élite aria para que poco a poco la raza perdida recupere su
esplendor. El resultado de esto fue el establecimiento de los campos Lebensborn
en los cuales mujeres de origen ario eran inseminadas con padres
seleccionados para la creación de niños racialmente puros.
El nazismo está imbuido de una paranoia
racial que le lleva a tejer todo un entramado
científico-místico. Por una parte, pretende demostrar
mediante la moderna ciencia de la biología, la selección natural de Darwin y las leyes de la herencia de Gregorio Mendel, de modo pseudocientífico
la realidad de la raza pura y, por otro lado, presenta la creencia
mística de que esta debe recuperar unos poderes que se le
suponen perdidos por los cruces con razaseslavos. En los judíos se centra el mal de males y hacia mediados de la Segunda Guerra Mundial empezarán a ser exterminados en los campos de concentración. supuestamente degeneradas, como serían los judíos o, en menor medida, los
Antisemitismo Nazi
Niños supervivientes del campo de exterminio de Auschwitz, tras su liberación por el Ejército Rojo en enero de 1945
Para Hitler, los comunistas eran enemigos de la nación
alemana. Pero había un enemigo mayor aún que se fusionaba
con ese y con los otros posibles: los judíos. Partiendo de una
concepción racista, desde principios de los años veinte
Hitler fue reconstruyendo un estereotipo racial del judío, a
partir de las teorías de Walter Darré, Alfred Rosenberg,
Spengler (Siglo XX), Houston Stewart Chamberlain y el condé de Gobineau (Siglo XIX).
Los judíos encarnaban, para Hitler, todos los males que
aquejaban a la nación alemana (no judía): eran los
proletariados agitadores, los financistas avaros y los grandes
industriales que exprimían al pueblo alemán; eran la
prensa que difamaba a la nación, y también los
débiles y corruptos parlamentarios cómplices de los
humillantes tratados de paz y de la debilidad de la nación.
Eran, en síntesis, el enemigo racial, que desde el interior
corrompía y contaminaba a la nación, debilitándola.
El judío era el enemigo absoluto que tanto necesitaba el
sistema totalitario para la movilización política y
social, así como para distraer la opinión pública
de los propios problemas.
En 1935, las leyes de Núremberg privaron a los judíos de la ciudadanía alemana y de todo derecho. Se les prohibió el contacto con los arios
y se les obligó a portar una identificación. Las leyes
afectaban a todos aquellos a quienes el Estado definía
racialmente como judíos. Continuaron la violencia y el acoso de
las SS y de la policía a los judíos, produciéndose
masivas emigraciones.
Luego siguió una segunda fase de expropiación,
caracterizada por la "arianización" de bienes, los despidos y
los impuestos especiales.
En 1938 se les prohibió a los abogados y médicos
judíos el libre ejercicio de sus profesiones y se obligó
a que los que tenían nombres de pila no judíos que
antepusieran los de "Sara" o "Israel" a los propios, para la identificación en los campos de trabajo y en los mismos ghettos). El resultado, distinguirlos.
En noviembre, esgrimiendo como excusa el asesinato de un diplomático alemán en París a manos de un joven judío, fueron atacados por miembros de las SS, en lo que se llamó la "noche de los cristales rotos". El resultado fue de tal magnitud que el mismo Estado hubo de restaurar el orden que el mismo había perturbado.
Los judíos fueron considerados globalmente responsables del
ataque y obligados a reparar los daños, a indemnizar al Estado
alemán por los destrozos y a entregar el dinero recibido a
compañías de seguros. Se los excluyó de la vida
económica, se les prohibió el acceso a las universidades,
el uso de transportes públicos y el frecuentar lugares
públicos como teatros o jardines.
Finalmente, los judíos fueron concentrados en ghettos
(barrios especiales donde vivían hacinados) o en campos. A esto
seguiría la esclavización y el exterminio durante la
guerra. Los campos de concentración,
inicialmente destinados a la prisión preventiva de "enemigos del
estado" (comunistas, por ejemplo), se convirtieron en lugares de
trabajo forzoso, para experimentos médicos y para la
eliminación física de judíos,gitanos, homosexuales y discapacitados.
Sobre este último punto, hay quienes sostienen la
inexistencia del holocausto judío en las proporciones que son
comúnmente aceptadas. Los principales expositores del caso son
Robert Faurisson, Paul Rassinier y David Irving. El caso más
conocido fue el del Commonwealth de Canadá contra Ernst Zundel,
ciudadano alemán quien negó el holocausto en su
página de internet. Al viajar a Canadá, fue detenido y
procesado por difamación contra el pueblo judío. En dicho
proceso, Alfred Leuchter, constructor de cámaras de gas para las
prisiones de los Estados Unidos realizó un informe en el que
concluyó que en la gran mayoría de las cámaras de
gas de los campos de concentración de la segunda guerra mundial
habría sido imposible gasear masivamente una población,
sin embargo, vale la pena aclarar que el informe no niega la existencia
del holocausto sino los métodos utilizados para el exterminio
del pueblo judío.
Política exterior
El objetivo final de la política exterior nazi era la conquista del Lebensraum
o espacio vital alemán. Su imperialismo era a la vez
económico y racial. Hitler sostenía que el pueblo elegido
(la raza superior) debía disponer de suficiente espacio,
definido como una relación entre los recursos (tierras,
alimentos) y la población. Su objetivo inmediato eran las
tierras de Europa Oriental, pobladas por razas consideradas inferiores.
La política interior totalitaria del Tercer Reich estaba al
servicio de su política exterior expansionista. El totalitarismo
creaba las bases materiales y psíquicas para la conquista
exterior y, al mismo tiempo, los grandes éxitos y la conciencia
de la "misión" de la raza distraerían a la
población de la represión interna.
Hitler expresó desde un principio su voluntad de rearme a
Alemania. Realizado primero en secreto, se hizo público
después de 1935 y fue tolerado por las naciones europeas que
estaban más preocupadas por el avance del comunismo que el
nazismo. La política inglesa y francesa fue la del
"apaciguamiento", que consistía en conceder a Hitler aquello que
reclamaba y firmar nuevos pactos, apostando con esto a mantener a los
nazis bajo control.
Ejércitos mayores y mejores entrenados, producción de
barcos de guerra, aviones, tanques y municiones, e investigación
de nuevos tipos de armamento, absorbieron crecientes recursos
estatales. Por otro lado, el rearme permitió llegar al pleno
empleo y dejar atrás la crisis de 1929. Esto reactivó la
economía alemana y trajo un nuevo prestigio al reich.
En 1936, las fuerzas militares alemanas reocuparon sorpresivamente Renania. Desde ese momento y hasta 1939, la táctica consistió en ataques justificados por el derecho alemán al Lebensraum, seguido por nuevas promesas de paz.
Al episodio de Renania le siguió la intervención en la guerra civil española y la anexión de Austria
en 1938. La semidictadura austríaca intentó en vano
impedir la campaña de anexión de los nacionalistas
austríacos y dejó finalmente el poder a los alemanes en
1938. Un plebiscito a favor de la "Gran Alemania" confirmó luego
la Unión.
El siguiente objetivo fue Checoslovaquia, donde un conflicto con la minoría alemana de los Sudetes
le sirvió de excusa para la anexión de la región
en 1938. Inglaterra y Francia accedieron a estas pretensiones alemanas
por medio de los Acuerdos de Múnich
y Chescolovaquia debió ceder. Pero Hitler invadió el
resto de Checoslovaquia en 1939. Esto puso de manifiesto su verdadera
intención y el fracaso de la política de "apaciguamiento"
de Inglaterra y Francia. Cuando, tras firmar un pacto de no
agresión con la Unión de Repúblicas Socialistas SoviéticasPolonia, Francia e Inglaterra le declararon la guerra. Así comenzaba la Segunda Guerra Mundial. (URSS), Hitler se lanzó en septiembre de 1939 a invadir
Ver: Cronología de la Segunda Guerra Mundial
Claves de la ideología nacionalsocialista temprana
Racismo
Especialmente el antisemitismo.
Creación de la Herrenrasse por el Lebensborn (un departamento del Tercer Reich)
Antieslavismo (al menos hasta la II Guerra Mundial).
Creencia de algunos ideólogos en la superioridad de la raza aria, alemana y nórdica, aunque también de la raza blanca europea.
Eutanasia y eugenesia buscando la supuesta "higiene racial"
Negación de la democracia, con la consiguiente prohibición de la existencia de partidos políticos, sindicatos.
Führerprinzip/creencia en el líder (Responsibilidad ascendente y autoridad descendente).
Fuerte exhibición de la cultura local.
Regeneración del arte.
Amor a la Naturaleza y creación de reservas naturales y leyes de protección de la Naturaleza.
Darwinismo social
Defensa de Sangre y Tierra (en alemán: "Blut und Boden" - idea representada por los colores rojo y negro de la bandera nazi)
"Lebensraumpolitik", "Lebensraum im Osten" (Creación de más espacio vital para los alemanes en el Este de Europa).
Relación con el fascismo italiano de Benito Mussolini y el español de Francisco Franco.
Creación del Frente de Trabajo, que aglutinaba a los
trabajadores de Alemania para un mejor entendimiento de los problemas
de estos.
Proyecto "Belleza en el trabajo" para mejorar las condiciones laborales de los obreros.
Creación de la "Ayuda de Invierno" para acabar con el hambre
y la penosa situación de muchos alemanes antes del Reich.
Grandes actos de masas para fomentar el espíritu colectivo.
Era voluntario, a partir de los 10 y hasta los 17, ser miembro de
las Juventudes Hitlerianas donde se realizaban proyectos juveniles y
lucrativos.
El nacionalsocialismo en la actualidad
Tras la Segunda Guerra Mundial, continuó inspirando a los movimientos neonazis.
En muchos países, entre ellos la Alemania actual, está
prohibido hacer apología del nazismo y hay leyes estrictas en
contra del nazismo, que es considerado un delito;
también está prohibido hacer apología del
Holocausto o negar su existencia, práctica conocida como negacionismo.
He llegit alguns comentaris que diuen que tot aixo de la comunicació depen d'ERC. Si no expliqueu perque passen aquestes coses i perque des d'ERC no les poden evitar aixo us pasara factura a les eleccions.