
El arte, ese concepto tan diverso y presente en todas las civilizaciones y culturas a lo largo de la historia y el cual ha sido objeto de estudio en universidades e institutos, vuelve a ser noticia. En Catalunya, los estudiantes de bachillerato que tienen la asignatura de historia del arte en la selectividad conocen perfectamente la arquitectura, la pintura y la escultura de romanos, franceses, estadounidenses… ¿Pero que hay de Egipto? En la prueba de selectividad no se requiere el conocimiento del arte de este país. Egipto, considerado en su época el imperio más poderoso y grande del mundo y cuyas obras hoy todavía podemos gozar, no esta siendo estudiado.
Parece ser que cuando el general romano Octavio Augusto conquistó Egipto, también ganó el derecho o el privilegio de anteponer su cultura a la conquistada. Su ejemplo se ha conservado hasta nuestros días. Sin embargo no hay nadie en el mundo que no haya oído hablar de las magníficas pirámides de Gizha. Solo conocemos Egipto por noticias y fotografías que se quedan en lo más superficial de esta cultura.
Si el objetivo de la escuela es enseñar, no se deben dejar al margen obras tan impresionantes como el templo de Luxor, el Valle de los Reyes o el templo de Philae. Obras rodeadas de acontecimientos interesantísimos histórica y arquitectónicamente hablando: Como Howard Carter descubrió la tumba de Tutankamon en el Valle de los Reyes y la maldición mortal que afectó a todo el equipo de la expedición; como se trasladó pieza por pieza el templo de Philae ante la amenaza del crecimiento del río, como pudieron fabricar monumentos como las pirámides con herramientas básicas…
Cabe destacar que el arte francés acapara muchas de las obras que exigen en la selectividad: Dejeuner sur l’herbe (Manet), El funeral de Ornance (Courbet), La libertad guiando al pueblo (Delacroix)… Con esto no estoy diciendo que hayan de excluirse estas obras francesas, ni tampoco obras italianas como el Coliseo o el David de Miguel Ángel.
Todas son iguales de
significativas en la historia del arte mundial, pero es curioso como las obras
más antiguas y que mejor se conservan, las de Egipto, son precisamente las que
no se estudian.






